Algunas de las especies podrían desaparecer en las primeras décadas del siglo XXI. Su uso comercial está totalmente prohibido.
Tigre de Siberia: casado por su piel. Quedan unos 200 ejemplares.
Nutria Gigante: capturado por su piel. Ha desaparecido en Uruguay y quedan pocos centenares en Argentina.
Cocodrilo del Nilo: perseguido por su piel.
Águila Imperial Ibérica: quedan unas 150 parejas en libertad.

Águila
Tortuga Marina: perseguida por coleccionistas y ofrecida como curiosidad en restaurantes de lujos.
Gorila de Montaña: destinado a zoológicos, coleccionistas e institutos de antropología. Quedan unos 600 ejemplares en las montañas húmedas del continente africano.
Guacamayo Escarlata: importados por grandes cantidades por los EEUU.
Rinoceronte Negro Africano: quedan unos 2.000 ejemplares. En los años setenta, su población alcanzaba los 65.000.
Panda Gigante: utilizados en zoológicos y apetecidos por su piel. Quedan unos mil ejemplares en todo el mundo.

Panda
Lobo Marsupial: podría haber desaparecido ya. El último ejemplar fue avistado en la década de los ochenta.
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Cada año, sobre los hielos de la Península del Labrador y de Newfoundland, al abrirse la primavera, tiene lugar la mayor carnicería mundial de mamíferos. Cientos de miles de focas, de entre 12 días y 12 meses de edad, mueren a golpes para que su preciada piel, su grasa y sus penes lleguen al mercado occidental como productos de lujo, dietéticos o afrodisíacos. Para evitar todo esto, se ha decretado un boicot internacional al que tú debes sumarte. |
Durante muchos años la matanza ha permanecido casi oculta al mundo, pero la llegada de Internet, sobre todo, trae a nuestras retinas esta vergonzosa realidad cada primavera. En el año 2005, por primera vez, las distintas ONG que luchan para proteger a estos animales se han unido, creando una coalición internacional: The Protect Seals Network, de la que forma parte la Fundación Altarriba, que es además la única de habla castellana.
En el año 2001, un equipo independiente de veterinarios vigiló la matanza de focas de Canadá. Su informe fue horroroso: concluyó que en el 42% de los casos, la foca no presentaba evidencias de daño craneal suficiente no ya para estar muerta, sino ni siquiera insconsciente, en el momento de despellejarla. Próximamente, la Fundación Altarriba ofrecerá este informe completo en esta página web.
ES UNA CARNICERÍA CRUEL
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Casi el 95% de las focas muertas a golpes durante los últimos cinco años, tenían menos de tres meses de edad. En el momento de realizar esta carnicería horrorosa, muchos de estos bebés indefensos ni siquiera han comenzado a comer alimento sólido ni han tomado el primer baño en el mar. Literalmente, no tienen ninguna escapatoria ante los "cazadores".
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Los vídeos y fotografías ponen en evidencia de forma incontestable cómo los cazadores arrastran por el hielo con los bicheros a bebés vivos y conscientes, pegándoles un tiro y abandonándolos para agonicen allí tirados, incluso los despellejan vivos. |
Una madre, después del paso del hombre... Golfo de San Lorenzo (CANADÁ) Temporada de Caza 2005.
SIN MÁS PALABRAS... |
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A principios de la temporada, los cazadores utilizan una porra o una especie de pico grande para el hielo para matar a golpes a los bebés. En los meses posteriores, los cazadores usan el rifle contra bebés y adultos.
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En el año 2001, un informe de un equipo independiente de veterinarios que estaba invitado por la IFAW para observar la cacería, concluyó que las normas gubernamentales para que la matanza fuera "humanitaria" ni se habían respetado ni se habían hecho cumplir, y que la cacería vulneró las leyes básicas canadienses sobre bienestar animal. Los veterinarios indicaron que al menos un 40% de los animales había sido despellejados estando vivos y conscientes.
Las cuotas son demasiado altas e insostenibles. Pero la cuestión no es esta, la cuestión es si el mundo civilizado debe permitir la crueldad y el sufrimiento. Matar a estos magníficos animales sólo para que alguien se ponga su piel por encima de la propia, es sencillamente injustificable.
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